Aunque dos personajes mencionados en La cuestión de Palacio —Sor Patrocinio, “La monja de las llagas”, y don Salustiano Olózaga, un gran político progresista del siglo XIX— parecen desconectados, la voz popular dio por segura entre ambos una rara relación sentimental en tres actos. El primero comienza una tarde primaveral de 1825, cuando el licenciado Salustiano —un navarro rubicundo, fornido, guapetón, seductor, y rico por su casa— se topa en el Paseo del Prado con Lolita Quiroga, una beldad adolescente que pasea cogida del bracete de su señora mamá. Queda prendado el mozo y a los pocos días la pide…
En el capítulo 34 de Parada y Fonda se menciona que en el palacete de Julien Rossignol en Neuilly, en las afueras de Paris, que era casi un museo de pintura impresionista, el cuadro más apreciado por el propietario era uno de los últimos estudios de Georges Seurat para “Tarde de domingo en la Isla de la Grande Jatte”, su obra más conocida, cuya versión final se encuentra en The Art Institute of Chicago. La predilección de Julien, como se indica en el libro, era en parte sentimental, ya que el cuadro había sido el preferido de su difunta esposa…
Sábado, 15 Diciembre 2012

Suzanne Valadon, supermodelo y pintora

En un paisaje idílico, ante un templete sostenido por seis columnas jónicas, diez hermosas mujeres, siete de ellas semidesnudas, posan en diversas posturas hieráticas mientras otras dos, envueltas en blancos cendales, sobrevuelan el grupo como si fueran ángeles portadores de noticias o en alguna otra misión especial. Tres efebos, en pelota y haciendo monerías, completan el cuadro. Las diez mujeres, cosa curiosa, tienen las mismas facciones: las de Marie-Clémentine Valadon, una preciosa muchacha a quien se podía contratar para posar desnuda, a diez francos la sesión, en el mercadillo de modelos que se organizaba los domingos junto a la fuente…
Lunes, 05 Noviembre 2012

Flipando en verde

En Parada y Fonda, Andrés, el personaje principal de la novela, durante su paseo iniciático por Les Halles, el vientre de París, queda fascinado por una verdura que desconocía, que en Francia llaman lechuga romanesco y en España simplemente “romanescu”. Tan fascinado queda que mete un trozo en una lata para enseñárselo luego a su tío Julien, un expertísimo gastrónomo, que ya andaba mosqueado con el asunto. La fascinación se produce porque esta verdura posee una estructura básica muy peculiar que se repite a diversas escalas. En realidad es quizá el ejemplo natural más llamativo de lo que mucho más…
Lunes, 22 Octubre 2012

Manuel Azaña en El Escorial

Don Manuel Azaña, Presidente de la Segunda República española, hizo sus estudios de Derecho en el Colegio Universitario fundado por la Reina María Cristina en El Escorial en 1892, donde, por las fechas, hubo de coincidir con Andrés de Vargas Guyot, el personaje principal de Parada y Fonda. En la novela, Manuel Azaña, Manolito para sus compañeros y amigos, aparece como lo que en realidad era entonces, un gran intelectual en germen, con una formación sorprendente para su edad y una sensibilidad y unos intereses culturales que le hacían único y le distanciaban de los demás. Así lo cuenta él…
Erik Satie —compositor francés conocido sobre todo por dos magistrales colecciones de música para piano, las Gymnopedies y las Gnosiennes—, es considerado el “inventor” de la música ambiental, a la que denominaba música de mobiliario. Era en el París bohemio de finales del XIX, cuando se ganaba la vida tocando el piano en Le chat noir, un cabaret cercano a Montmartre, o en restaurantes frecuentados por la bohemia, como Chez Julien, donde se desarrolla parte de la acción de Parada y fonda Se trataba, según Satie, de música para tocar en locales donde la gente acudía no para escuchar música…